Adriano de 10 años reflexiona sobre el autismo

Colegio Monarch se enorgullece de contar con familias sumamente comprometidas con el desarrollo de sus hijos y en esta ocasión queremos compartir la reflexión que ha hecho Adriano de 10 años, hermano de un alumno de Colegio Monarch quien de una forma maravillosa nos explica “como los chicos con autismo no son tan diferentes.

“¿Crees que al tener Autismo se tienen menos privilegios? Bueno, yo creo que no. Las personas deberían apreciar más a los chicos con autismo.  Deberían apreciarlos más porque no son tan diferentes como se podría creer. Pueden ser expertos en los temas que les gusta y sobre todo, son muy inteligentes.

Por ejemplo, en alguna ocasión estaba en la casa de mis abuelos y mi hermano con autismo Max, y mi mamá estaban ahí.  Yo estaba algo triste y buscaba una caja de marcadores y crayones.   Entonces Max con una sonrisa me llevó la caja de marcadores y crayones.  Otro ejemplo, cuando Max y yo estábamos en el trampolín saltando, yo empecé a cantar una canción que yo inventé y que llamamos “Maxito salta”. Al día siguiente volvimos a ir al trampolín y Max empezó a cantar “Maxito salta”.  Y como último ejemplo puedo decir que cuando Max mira videos en el Ipad, puede controlar muy bien el Ipad y puede elegir los videos que le gustan.

Por ejemplo, estaba yo jugando con mis papás un juego donde tienes que buscar palabras que empiecen con letras en orden alfabético. Luego mi mamá se saltó una de las letras y mi hermano Max muy entusiastamente la corrigió. Otro ejemplo fue cuando Max y yo estábamos en el trampolín y yo hice una voltereta y a Max le gustó mucho. Al día siguiente Max hacía volteretas hacia adelante en el piso con la ayuda de su maestra.

Por ejemplo, algunos científicos tienen la teoría de que Mozart y Einstein tenían autismo.  Otro ejemplo es cuando en alguna ocasión Max vio a mi mamá poner pan en el horno, al día siguiente cuando nadie miraba, Max puso dos panes pequeños en el horno, luego mi mamá los vio y los sacó. Sorprendido de lo bien que estaban horneados me comí uno. El último ejemplo es cuando Max no sabía leer, luego empezó a leer los rótulos y ahora ya sabe leer.

Otras personas no saben que el autismo existe y simplemente no los valoran, así que todos deberían apreciar más a las personas con autismo. Con o sin autismo las personas deben apreciar a otras personas. Después de todo somos humanos.  Es por eso que pienso que todos deberían apreciar más a  las personas con autismo.”

 – Adriano – 10 años

 

 

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Ana Luisa Castro